Por primera vez desde aquél día que mi perro
se marchó y empezó mi largo viaje pude descansar y dormir profundamente. Logré
despertar después de un largo sueño. Mi cabeza me dolía y no recordaba
absolutamente nada (El cofre seguía a mi lado) A lo lejos del bosque miraba que
algo ardía en llamas (era la casa de mis padres) corrí lo más rápido posible
para ver si estaban a salvo, más no pude verlos. Mis gritos se elevaron al
cielo haciéndolo provocar relámpagos y truenos. Lloré como nunca antes, mientras mi mundo se
derretía como la cera de una vela a fuego lento. De pronto despierto en una habitación
bastante amplia, al abrir mis ojos al
fondo lograba ver una ventana lo suficientemente grande con unas cortinas
blancas que bailaban con el viento, todo era blanco y negro, la maravilla de
los colores no era grata a mis ojos. Yo me levanto y me dirijo hacia el balcón,
abajo se encontraba un hombre bastante guapo, era alto y blanco quién me
sonreía como si me amara eternamente. Mis manos sentían algo sobre mi vientre,
su aspecto era como el vientre de una mujer embarazada, Y así lo era. Me dirijo
hacia mi espejo y aquella mujer que se reflejaba sobre el mismo era la
reencarnación de Virginia de los campos la cual en aquél mundo se llamaba
Carola, pronto cumpliría mi misión de juntarla con su hija quien también
reencarnaba atreves de mi vientre. Los días pasaban, mas mis ojos deseaban ver
los rayos dorados del sol pero a mis ojos todo era blanco y negro. Una noche
mientras dormía repentinamente mis ojos se abren exactamente a las 3:00 am giro mi mirada hacia mi izquierda, cual
mirada vería a mi amado, más no estaba. Un dolor recae sobre mi vientre
mientras se rompe la fuente. Yo gritaba pidiendo auxilio mas nadie escuchaba.
Me pongo de pié para buscar ayuda y al abrir la puerta que se dirigía hacia el
pasillo me encuentro con un perro negro (mi perro), era enorme y me miraba como
si quisiese atacarme. El se dirige hacia mí y al ver que cada vez estaba más
cerca empecé a correr saliendo por la puerta trasera de aquella casa. Todo
estaba tan oscuro que corrí sin imaginarme hacia donde me dirigía. De pronto me
encontraba perdida sobre unos maizales, atrapada por el miedo mi cuerpo se
paraliza al escuchar el sonido de algo tenebroso acercarse hacia mí. Las
contracciones y aquel dolor de parto no me dejaban avanzar así que el mismo
dolor me tiro al suelo y empiezo a pujar para dar vida. Mi piel se erizaba al ver unos ojos rojos que
se dirigían a toda velocidad hacia mí. Y
ahí estaba parado frente a mi aquello que me perseguía, con ganas de devorarme
y arrancarme a la vida. Un último grito es lo que sale de mi boca y las pocas
fuerzas que quedaban de mi cuerpo mientras doy a luz a una hermosa niña, quien
al llorar detuvo la noche haciendo salir el sol con rayos dorados, aquel suelo
se torna verde y el cielo azul como sus
ojos. Vida es lo único que mata a la muerte haciendo desvanecer a aquel espíritu
de muerte en forma de perro que me perseguía durante la noche. Me perdí en la
dulce mirada de aquel ángel que me sonreirá mientras me desmayo. Despierto
nuevamente sobre la misma habitación
dirijo mi mirada hacia mi izquierda y he ahí se encontraba mi amado, y
lo único que pensé fue: ¡Que horrible pesadilla! A la mañana siguiente me
despierto y me dirijo hacia la ventana
quien a un costado dormía Camila (la reencarnación de la hija de Virginia de
Los Campos). El sol empezaba a nacer ese día de marzo con una luz virginal y
confortable, solo cierro mis ojos y Poco a poco me elevé entre el aire dejando
aquel cuerpo que ya no me pertenecía, finalmente mi misión de reencontrar dos
almas en algún mundo fue lograda con satisfacción dejándome paz. Todo empezó a
tornarse blanco desapareciendo la imagen de aquel mundo paralelo. Poco a poco la imagen de la casa de mis
padres empezaba a formarse ante mis ojos, más solo quedaban escombros y un
dolor sobre mi pecho. Empecé a caminar desconsoladamente, que había perdido el
rumbo de mi historia. Luego de caminar ciegamente me perdí sobre aquél bosque
más su apariencia se me hacía familiar cuando desemboqué en un rio. Y ahí estaba él nuevamente. Sus ropas blancas
y su mirada que olía a perfección. Él empieza a caminar hacia las aguas quién
al tocarlas podía caminar sobre ellas, cada vez se alejaba más y más hasta que
su cuerpo se dividió en dos palomas blancas que volaban hacia arriba. Del cielo
se escucha un sonido fuerte mientras una nube gigante se divide en dos. Yo caigo
de rodias al ver dos manos gigantes salir de la misma. En una mano había una
especie de masa verde y en la otra una masa roja, con sus manos empezó a formar
dos cuerpos, dándoles forma, vida y color humano. Empiezo a llorar al ver que
poco a poco aquellas masas tomaban la forma de mis padres. Los volví a ver.
Aquél hombre que caminaba sobre las aguas me sonrió quién también iba
desapareciendo poco a poco ante mis ojos. Nunca olvidaré su rostro. Empecé a caminar junto a mis padres hasta que
llegamos al tope de un camino el cual ahí mismo se dividía en dos. Ellos me
abrazaron y besaron mi frente dejándome caminar nuevamente sola, ellos tomaron
un camino mientras yo tomaba el otro. Empecé a caminar y entre más avanzaban
mis pasos mi ropa iba cayendo al suelo dejándome completamente desnuda….
Continuará…
yuxzy_xoxo14@hotmail.com






