14 de Marzo.
Déjate de
pendejadas que no ves que llega abril y tú impregnada en un absurdo día de
agosto. Cuando menos te lo esperes el aroma de los días pasados te envejecerán y
te harán inútil como una nube sin agua en pleno invierno.
No me veas
así, las horas rotan por sí mismas ahuyentando el presente. Tal vez si logras
perder unas cuantas libras de más de esos resentimientos o aquel sabor rezagado de tu boca de lo que pudo ser logres sentirte más ligera. Deja de cantarle
ridículas canciones a la luna, ella no oye y sí oyese seguramente no le
importase.
Quita esa
cara de: “Me tengo que ir” tú sabes que
no tienes nada más que hacer, tan solo poner cara de imbécil mientras caminas
pensando lo que mis labios pronuncian.
¡No te
vayas!.... Se fue. Seguramente va pensando si tiene cara de imbécil caminando
hacia a su auto.
27 de
abril.
Lo volviste
a ver, se que sí, lloras como si fuera un día de marzo después de verlo. Mira tus ojos cansados y tristes parece como si velaran el cadáver de la luz.
Pareces loca, ven aquí y detén tu histeria, tal vez si giras a la derecha ya no vayas contra la vía.
Mira tus
pies descalzos, están sucios y maltratados. ¿Cuánto han caminado desnudos?
¿Qué hay de
esa ropa sucia, rota y malgastada? No mientas yo se que te da frío.
Mira tu pelo
despeinado y tu sucia cara, ven te
invito a un café donde Doña Sofi, si en la esquina donde solíamos sentarnos a charlar. Donde tu risa era el endulzante de
mi café caliente y el aire fresco de aquél jardín de amapolas. Ya no te he oído
reír, más bien he escuchado de tu sombra decir que estas un poco loca.
Se acabará
abril y tal vez llegue Mayo con nuevos aromas y profundos colores. Vamos te
invito a un café y riamos un poco.
2 de
Agosto.
Hoy vi
nuevamente a Renata. Logré ver que perdió peso. Dicen que un mono vive en su
cabeza y que ahora grita por las calles y ríe mientras llora.
Al verme no
estaba segura de reconocerme, pero su mirada ahogada me decía: “Michelle búscame
detrás de los días y dile al pasado que me perdone” Ella sabía que era muy
tarde para regresar de aquél viaje que hizo hacia la locura.
Se acercó a
mi y a pesar de no reconocerme completamente me dijo:
“Mira mis
pies descalzos, están lastimados de caminar por los días desde aquél día de Agosto. Mira mi ropa rota y malgastada
por causa de aguantar soledad entre las noches lluviosas de la tristeza. Mira
mi pelo despeinado que prefiere caerse que quedarse conmigo al ver estos ojos
tristes y mi cara sucia que ni aún si quiera Dios desea ver.”
Tal vez
tome hoy un café o tal vez prefiera caminar descalza por los días de agosto.
Y se fue.
yuxzy_xoxo14@hotmail.com
