Tuesday, July 12, 2011

Un instante me perdí sobre aquel recuerdo cuando era pequeña, aquel cuando corría sobre los maizales de mi padre y me perdía sobre la milpa. Un llanto de miedo salía de aquella inocente niña que no encontraba el camino de regreso haciéndome sentir sola y aterrorizada. A lo lejos se escucha una dulce vos y unos brazos que empiezan a abrirse hacia a mí, esa hermosa mujer que me limpiaba mis ojos y me sentaba sobre la mesa para limpiar mis pies descalzos. Aquella mujer que me llenaba de risas y que peinaba mi cabello. Aquella que sufrió un poco más de lo que debería por causa mía. Ella es el motivo por el cual mis ojos se ahogan entre saladas aguas,  porque ahora que volví a perderme entre los caminos de la vida me siento como aquella temerosa niña y quisiera volver a encontrármela con los brazos abiertos. Quisiera ser yo ahora la que sufra por ella, la que viva por ella, la que llora y desvela por ella…. Solo de pensar las largas conversaciones que tuvo con Dios intercediendo por mí, me hace ponerme de rodillas suplicando al Dios nuestro para que ella sea más que feliz…