Saturday, March 19, 2011

Reflección.

Entré a la habitación, era oscura, la ventana del pasillo de enfrente era la única que brindaba un poco de claridad a esas cuatro paredes. Había una mujer cabello largo, puedo calcular que el color de su cabello era de 60 años, lloraba mientras veía una vieja fotografía de sus hijos que guardaba en la gaveta de aquel asilo.  (A. De Leon)